No dejo de voltear la mirada hacia el punto de encuentro de aquella vez, tontamente esperando verte sentado como yo aquella primera vez. Con la mirada rápidamente recorro las calles y las distancias exactas al pasar por ahí, por ese lugar, al que inmediatamente llamé "nuestro lugar". Por desgracia cada cabeza rapada, cada complexión media, cada caminar desfachatado llama mi atención, buscando algún parecido contigo... Esperando que seas tú, y poder preguntarte muchas cosas, muchas cosas las cuales te quise decir, enseñar y compartir, pero que no pude ni planear.
Sé que tarde o temprano te encontraré frente a mi, y creo estar preparado para decirte sólo una cosa, y dependiendo de tu respuesta saber si puedo seguir hablando.
La calamidad me caracteriza, la ansiedad me representa y la indiferencia me gana; así que sólo robame un beso y dime qué hiciste mientras te estuve esperando.
Gusttave B. Schecter.
No hay comentarios:
Publicar un comentario