Todos sabemos que jugar con fuego es peligroso, pues te puedes quemar. Pero ¿qué pasa si uno trata de hacerlo lo más cuidadosamente posible?
Los riesgos de las enfermedades sexuales van más allá de un simple beso y/o acostón, pues muchas veces ni tenemos idea de con quién nos estamos metiendo (sin descartar la protección que default aplicamos, el condón.) ahora bien, cómo se le dice cuando de ante manos sabemos que esa persona es portadora de VIH y que de la cual conoces no solo su nombre, sino más información relevante, charlaste y en cierto modo idealizaste en un montículo de preguntas sin respuestas. Has compartido más de una simple charla y hasta ondeaste en temas escabrosos, íntimos, y sumamente superficiales. Te acomodaste a su lado, te acurrucaste y compartiste el calor de la noche junto a él.
No estas ciertamente enamorado, pero si creaste a un compañero del cual podrías disfrutar más que su simple compañía, caminar de la mono y salir de vez en cuando.
Cómo le voy a decir que sí, pero no. De qué manera y sin desaparecer por completo creo una línea en la cual la salud, mi salud, es lago que valoro y que soy tan ignorante como para "exponerla" de una manera tan sencilla. Sé que hoy en día alguien portador vive una vida plena y del todo común, pero mi pregunta es tan fría como práctica: ¿Para qué me arriesgo, si seguro ni valdría la pena?
Es mi conflicto del día de hoy... bueno desde el sábado... :S
Gusttave B.
No hay comentarios:
Publicar un comentario